El rubí de relojería

En Comprar relojes online a parte de nuevos modelos y las mejores ofertas también queremos aprender un poco de cómo funcionan estas pequeñas maravillas de la ingeniería. Por ello hoy toca una pequeña reseña de los rubís de un reloj.

Desgaste de maquinaria

Los relojes analógicos, sobre todo los automáticos, montan una gran cantidad de piezas que han de moverse constantemente durante horas, días, meses y sobre todo muchos años que es lo que nos tienen que durar. Los buenos relojes se heredan y por tanto la maquinaria, al margen de los desajustes normales debería durar muchos años. El otro día hablábamos de la frecuencia o alternancias de los relojes y veíamos que hoy por hoy la frecuencia normal suelen ser 4 Hz o lo que es lo mismo, 28.000 alternancias/hora. Por tanto, con el tiempo, es evidente que el desgaste se hace patente en las piezas internas. Por ello, los relojeros tienen que utilizar los mejore materiales y uno de ellos es el rubí.

¿Dónde se ponen los rubíes?

En un reloj existen multitud de elementos sometidos a rotaciones más o menos intensas como puede ser el volante por ejemplo. Este volante realiza las 28.000 semioscilaciones mencionadas anteriormente por cada hora por lo tanto imagínate la fricción del eje durante años de funcionamiento. Estamos hablando de miles de millones de giros del volante sobre ese eje. Por eso, es necesario que el eje o buje que sujeta el volante y demás elementos rotatorios sea de un material extremadamente resistente. El áncora del escape (foto derecha) es otro ejemplo de elemento sometido a mucha fricción que debe llevar rubíes.
rubi en relojería

Todo el mundo sabe que el diamante es el elemento más duro del planeta. ¿Por qué no se montan ejes con diamante? Te lo podrás imaginar: el precio lo determina todo. Comprar relojes automáticos con diamantes en su maquinaria sería algo prohibitivo. El diamante tiene el valor máximo (10) en la escala de dureza Mohs por tanto no no se puede alterar salvo con otro diamante.

¿Qué es exactamente un rubí?

Así que, si el diamante no se puede, habrá que coger el siguiente elemento en dureza. El corindón, que tiene una valor 9 en la escala Mohs. Esto significa que solo se puede alterar o desgastar con otro corindón o con un diamante. Este elemento se conoce como zafiro o rubí en función de la pigmentación de la piedra. La pigmentación en realidad, son pequeñas concentraciones de impurezas de otros metales (titanio, hierro o cromo) en la estructura de la gema. A diferencia del diamante que es carbono puro, el corindón está formado por moléculas de óxido de aluminio (Al2O3) también llamado alúmina.

El zafiro es la variante azul o transparente. Aunque existen muchos colores de zafiro (azul, rojo,incoloro o amarillo entre otros), el zafiro auténtico es de color azul muy intenso, llamado Blue Kashmir o azul de cachemira. El corindón de color rojo se conoce como rubí, indiscutiblemente y es el que la relojería utiliza para sus creaciones.

rubí

Escala de dureza Mohs

El rubí sintético

Como te podrás imaginar, la extracción de rubí natural es muy costosa y escasa, por lo que para la fabricación de relojes se utilizan rubíes sintéticos. ¿Son diferentes? Si están bien hechos y el proceso de fabricación se ha realizado correctamente tienen que tener las mismas propiedades tanto químicas como físicas y estructurales, por ende, su dureza deberá ser la misma. Ya en el S.XIX, mineralogistas franceses intentaban crear corindones sintéticos y se consiguieron por dieferentes métodos. En 1902, Verneuil publicó un texto en el que se detallaba la metodología para la cristalización de rubíes sintéticos por el método de fusión por llama que es el método que hoy por hoy se sigue utilizando mayoritariamente (con ciertos avances tecnológcios) par la síntesis de estas gemas.

Las formas de los rubís para fabricar relojes

Cada pieza está diseñada para una función específica y su diseño varía, en función del tipo de movimiento de la pieza que va a llevar el rubí. Aquí os dejamos un cuadro con los diferentes diseños de rubís según para qué piezas de la maquinaria.

Lo que sí está claro es que la incorporación de rubíes, naturales o sintéticos, se reserva a los mejores relojes. Aquellos que duran varias generaciones. Sin embargo, la tecnología actual permite hacer buenos relojes mediante otros materiales ajenos al rubí, como estos:

El uso de rubíes se utiliza sobre todo en relojes automáticos así que si te decides a comprar relojes de este tipo, que sepas que te estás llevando además de un reloj, una gran joya compuesta por unos cuantos rubíes y materiales nobles en su interior. Como dato final, la mayoría de relojes llevan 17, los hay que llevan 23, 27 o incluso más, como este Zenith Academy Christophe Colomb Hurricane del que hablamos hace unos días, que monta ¡¡nada más y nada menos que 53 rubiés!!

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